¿CONOCES EL DELITO DE CORRUPCIÓN DE MENORES?

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Por: Dr. Enrique Sinencio, invitado de Espacio Pv

La sexualidad humana es más que un tema, es una actividad inherente a todos los seres humanos que nos acompaña a lo largo de la vida y por sus alcances, puede generar tanto salud como enfermedad mental; como todos lo sabemos, o lo deberíamos saber. Y es que tanto las leyes civiles como las religiosas, a lo largo de la historia la han manipulado y las creencias alrededor de ella, han sido un instrumento de control social que va de acuerdo a los intereses del Estado, al que se le ha encomendado la tarea de legislar para el bien común y poder vivir en grupo civilizadamente, respetando las prohibiciones, ya sean las legales o religiosas y a quien no respeta dichas normas se le castiga, porque comete un delito al hacer lo que está prohibido. En el caso de quien no respeta lo norma o ley religiosa, comete un pecado, porque viola la ley de Dios.

Así tenemos que LA NORMA, es la ley. Y la norma es religiosa y es civil: Al actuar una conducta que sabemos que está prohibida, cometemos un delito, o un pecado. De todos es conocido que “lo que no está prohibido, está permitido”.

Empero, desde el punto de vista de de las ciencias de la salud; también conocidas como ciencias de la vida; a quien practica una conducta respetuosa de la norma, se dice que es una persona normal, y aquél que no cumple con la ley, se le considera anormal. Con esto entramos en el campo de la ciencia, que buscar responder la clásica pregunta de ¿qué es normal, y qué es anormal? ¿Qué conductas o actividades en el ejercicio de la sexualidad son normales?, y cuales no lo son, y en su caso, ¿por qué no lo son, por qué están prohibidas?

El espíritu de la norma, es regular conductas para no violentar los derechos de las otras personas. De esta manera desde niños nos inculcan valores, modos de comportamiento, y formas de percibir a la realidad pensando en el bien común, pensando en el respeto, y hay un aprendizaje que no se aprende de manera formal, que no necesitamos que nos lo enseñen, que se aprende por sentido común; como muchos de los artículos del Código Penal Federal, donde aparecen clasificados los delitos y descritos (tipificados) y en dicho código aparece la sanción o castigo; con cárcel, con multa o con trabajo gratuito a favor de la comunidad y otras formas de reparar el daño cometido al otro, a los otros, a la sociedad y hay conductas que realizamos cotidianamente, pero no sabíamos que es un delito, porque no somos abogados. Existe, en el argot de la abogacía el aforismo de “el desconocimiento de la ley, no te exime de cumplirla” y por tanto, no sirve defenderse aduciendo que “yo no lo sabía”, “no sabía que eso era delito”. Para la ley, si eres adulto, si gozas de salud mental, eres capaz de saber y de entender. Si sabiendo que con tu proceder puedes hacer daño a alguien, y sin embargo, a pesar de saberlo, lo haces: eres un delincuente.

Desde “Los 3 ensayos sobre una teoría sexual (1905)” Freud encuentra que la personalidad se va construyendo poco a poco, y que debe atravesar por una serie de pasos escalonados desde el nacimiento hasta la edad adulta, cuando la personalidad se termina de estructurar, entre otras cosas por el proceso de mielinización también conocido como maduración cerebral; y que el cerebro del niño no tiene la capacidad para comprender, asimilar, vivir y disfrutar adecuadamente la sexualidad genital si un adulto se la muestra prematuramente, provocándole una especie de detención en el desarrollo de la personalidad del niño: Freud divide la sexualidad infantil de la sexualidad genital adulta, y surge la teoría del trauma, que ha dado mucho de qué hablar, a los que la entienden y a los que no la entienden, pero eso sería tema de otra entrega. Lo que importa es que hasta 2018, en México, se acepta por los legisladores que se daña al desarrollo de la personalidad si a los menores de edad les exigimos que hagan cosas que su cerebro no es capaz de hacer, aunque su cuerpo sí lo sea.

Por eso es importante conocer qué dicen las leyes actuales, particularmente el código penal. Porque podemos actuar comportamientos que ahora son delitos, pero que no sabíamos que lo eran o que eran toleradas y aceptadas antes, en una sociedad patriarcal, machista, misógina, mercantilista y perversa en la que vivimos, pero que afortunadamente, está cambiando.

El CÓDIGO PENAL FEDERAL se reformó el pasado 21 de junio de 2018. Y aparecen nuevos delitos en materia de sexualidad y contra la salud.

EN EL TITULO OCTAVO SE TIPIFICAN (DESCRIBEN) ENTRE OTROS DELITOS, ESTE QUE CITO TEXTUAL.

DELITOS CONTRA EL LIBRE DESARROLLO DE LA PERSONALIDAD.

Corrupción de Personas Menores de Dieciocho Años de Edad o de Personas que NO tienen Capacidad para comprender el Significado del Hecho o de Personas que NO tienen Capacidad para Resistirlo. (que presentan una discapacidad, enfermedad mental o retraso mental a cualquier edad). La cursiva es mía.

Artículo 200.- Al que comercie, distribuya, exponga, haga circular u oferte, a menores de dieciocho años de edad, libros, escritos, grabaciones, filmes, fotografías, anuncios impresos, imágenes u objetos, de carácter pornográfico, reales o simulados, sea de manera física, o a través de cualquier medio, se le impondrá de seis meses a cinco años de prisión y de trescientos a quinientos días multa.

No se entenderá como material pornográfico o nocivo, aquel que signifique o tenga como fin la divulgación científica, artística o técnica, o en su caso, la educación sexual, educación sobre la función reproductiva, la prevención de enfermedades de transmisión sexual y el embarazo de adolescentes, siempre que estén aprobados por la autoridad competente.

Artículo 201.- Comete el delito de corrupción de menores, quien obligue, induzca, facilite o procure a una o varias personas menores de 18 años de edad o una o varias personas que no tienen capacidad para comprender el significado del hecho o una o varias personas que no tienen capacidad para resistirlo a realizar cualquiera de los siguientes actos:
a) Consumo habitual de bebidas alcohólicas;
b) Consumo de sustancias tóxicas o al consumo de alguno de los narcóticos a que se refiere el párrafo primero del artículo 193 de este Código o a la fármaco dependencia;
c) Mendicidad con fines de explotación;
d) Comisión de algún delito;
e) Formar parte de una asociación delictuosa;
f) Realizar actos de exhibicionismo corporal o sexuales simulados o no, con fin lascivo o sexual.

A quién cometa este delito se le impondrá: en el caso del inciso a) o b) pena de prisión de cinco a diez años y multa de quinientos a mil días; en el caso del inciso c) pena de prisión de cuatro a nueve años y de cuatrocientos a novecientos días multa; en el caso del inciso d) se estará a lo dispuesto en el artículo 52, del Capítulo I, del Título Tercero, del presente Código; en el caso del inciso e) o f) pena de prisión de siete a doce años y multa de ochocientos a dos mil quinientos días.

(FEDERACIÓN & GOBIERNO , 2018)

RECORDEMOS QUE PARA LA LEY, SE ES MENOR DE EDAD TODA PERSONA HASTA EL DÍA DE SU CUMPLEAÑOS NÚMERO 18, Y QUE LAS PERSONAS QUE NO TIENEN CAPACIDAD PARA COMPRENDER EL SIGNIFICADO DEL HECHO, O CAPACIDAD DE RESISTIRLO SON A CUALQUIER EDAD.
SE CONSIDERA QUE SE DAÑA EL LIBRE DESARROLLO DE LA PERSONALIDAD PORQUE CON LA REPETICIÓN Y EL REFORZADOR POSITIVO, LES GUSTA, SE ADAPTAN, APRENDEN Y DESPUÉS ES MUY DIFÍCIL LOGRAR QUE ABANDONEN LA PRÁCTICA DE LA CONDUCTA NOCIVA

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