El plan para salvar el Ártico con vidrio

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El Ártico está destruyéndose al aumentar la temperatura terrestre: se derrite el hielo superficial, por lo que hay más agua, la cual, al ser más oscura que el hielo, refleja poco la luz, por lo que absorbe más calor, y más hielo se desprende, hasta que desaparece el hielo.

Artic Ice Project, empresa sin fines de lucro, propone esparcir una capa de hielo molido sobre el hielo para protegerlo de los rayos del sol para que pueda regenerarse.

El hielo de la superficie es un hielo fino, el cual se derrite en verano y vuelve a formarse en invierno. Lamentablemente, este hielo ha disminuido un 95 % en los últimos 33 años. Contrario al hielo más antiguo que tiene muchos años congelado, este hielo reciente, es menos reflejante.

Leslie Field, ingeniera directora del proyecto, eligió el sílice como reflector, compuesto encontrado en la mayoría de las arenas, del cual se fabrica el vidrio.

El material son esferas de sílice de 65 micrómetros, las cuales son huecas, por lo que flotan.

Field ha realizado pruebas en lagos de Canadá y Estados Unidos. Por ejemplo, un lago en Minnesota dio como resultado un 20 % mayor capacidad reflectora, suficiente para retrasar el derretimiento, pues en primavera, mientras las zonas que no estaban cubiertas por el sílice se habían derretido; en las que lo contenían, el hielo era superior a 30 cm de grosor.

El plan no es cubrir todo el Ártico, sino lugares estratégicos donde el hielo se derrite más rápido, como el estrecho de Fram, que se encuentra entre Groenlandia y las islas Svalbard, en Noruega.

Sin embargo, especialistas han externado su preocupación por las especies que conforman la base de la cadena alimenticia como las diatomeas -un tipo de plancton fotosintético-, las cuales pueden morir al no recibir suficiente luz, pues viven debajo y alrededor del hielo marino.

Y, si esto ocurre, al verse reducido, podrá afectar desde peces a focas y osos polares.

A pesar de que las esferas flotan, inevitablemente unas cuantas se hunden, por lo que podrían ser confundidas por diatomeas, que son ingeridas por los copépodos, un tipo de zooplancton, por lo que morirían de hambre, afectando a otros miembros del ecosistema.

Es por esto que la ingeniera líder del proyecto busca soluciones, como hacer que las esferas se disuelvan después de cierto tiempo.

Además, también está la posibilidad de que simplemente sean desplazadas por fuertes corrientes oceánicas, justo como el estrecho de Fram, afirmó el climatólogo Mark Serreze.

Sin dudas quedan muchos retos por cumplir, por lo que se requerirá de tiempo para que el proyecto sea más efectivo, pero solo queda poco, pues no se ha avanzado en acciones que reduzcan el impacto del calentamiento global.

Aún así, este proyecto solo sirve para reducir los síntomas, y no la causa; sirve para ganar tiempo para que los países industrializados quiten el uso del carbón como generador de energía y mejoren sus acciones en pro del ambiente.

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