La justicia es ciega, los fiscales y jueces, también.

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Un artículo de opinión del playero.

Sucede un delito. (check) ☑️
Atrapan al delincuente. (check) ☑️
Atienden a la víctima. (check) ☑️
Realizan el papeleo correspondiente para enjuiciar al delincuente. (check) ☑️
Comienza el juicio. (check) ☑️
Dejan libre al delincuente y dicen que la víctima por andar con una vestimenta “no adecuada” es su culpa. (check) ☑️

Tal parece que así funciona el sistema de justicia en Méjico, donde el juez o el fiscal encargado de determinar una sentencia que todos creemos que será razonable, termina dejando libre al criminal, cual pez en el agua. Mientras tanto, la verdadera víctima tendrá un posible trauma psicológico y/o físico… si no es que la mataron.

La justicia en Méjico es como la educación, si la pagas, será mejor…, pero para ti. Porque entre más jodido estés, más probabilidades hay de que el verdadero infractor se salga con la suya. Y no lo digo palabras al aire: han existido casos que realmente nos dejan mucho que pensar de cómo realmente opera la mentalidad de estos servidores que en lugar de arremeter contra los delincuentes, arremeten contra los y las víctimas. Mencionaré unos casos:

El caso de los Porkys (2015):

El caso del jefe de recursos humanos de Puerto Vallarta (2020)

El caso de Danna Reyes en Baja California (2020)

Podemos entender (en realidad no) que su mentalidad machista la pueden llevar a cabo en sus casas día a día, pero deberían de cambiar el chip de machista a empático, donde usen el sentido de lógica, la razón, o que simplemente los tengan “bien puestos” para rechazar sobornos, y no dejar libres a violadores y asesinos. Porque como dijeran tus tías de facebook “hasta que no te pase a ti, no sabrás lo que se siente”, y así, hasta que algo no te afecte a ti o a alguien que conozcas, simplemente te dejarás llevar por la corrupción que ya tiene muy podrido este país.

Kilos de arena para aquellos fiscales, jueces o cualquier encargado que tenga en sus deberes dictaminar las sentencias de los verdaderos criminales, y simplemente, los dejan libres.

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