La mejor decisión en contra de la pobreza no es eliminar a quienes la miden. ¿Qué sucede con el CONEVAL?

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Por: Adrián Olea, edición digital de Espacio PV

Este fin de semana CONEVAL estuvo en la opinión de los medios y los distintos partidos políticos, este suceso ya habrá hecho inferir a los lectores (si, ustedes dos) lo difícil de realizar un análisis neutro de la situación pues la polarización de la opinión es un ejercicio común (nos referimos a polarizaciones ingenuas tipo chairos/fifís). Pero en este espacio somos conscientes de la profunda necesidad de informar a la población y por ello hemos decidido abordar la situación de una manera neutral, aunque el ejercicio sea de por sí complicado (vaya que lo es).

Para comenzar aclaremos algo, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) es un organismo público descentralizado y autónomo de la Administración Pública Federal y sus funciones principales son:

I) Establecer los lineamientos y criterios para medir la pobreza de una manera rigurosa y transparente.

II) Evaluar las políticas, acciones y programas que ejecuten los distintos niveles de gobierno.

Una vez esclarecido lo anterior, iniciemos.

El pasado viernes por medio de Twitter el Presidente Andrés Manuel López Obrador dio a conocer un informe respecto a la operación del CONEVAL, en el informe se presentaban dos revisiones hechas a la institución: una estructural y otra presupuestal.

* La revisión de la estructura administrativa estipulaba que:

I) El Secretario Ejecutivo de CONEVAL llevaba casi 13 años en el puesto.

II) Los 6 investigadores académicos del Consejo Directivo han excedido el plazo de 4 años establecido para el cargo.

III) El número de plazas se duplicó (pasando de 107 en 2013 a 212 en 2018).

IV) Existen 16 puestos de Dirección General Adjunta cuando en la estructura orgánica solamente deberían figurar 4.

* Por otra parte, la revisión presupuestal afirmaba que en el periodo 2013-2018:

I) Se triplico el gasto en productos alimenticios para el personal.

II) El gasto en arrendamiento de vehículos se quintuplicó.

III) El arrendamiento de edificios paso de 236 mil pesos a 80 millones de pesos.

IV) Se gastó más en arrendamiento de edificios que en investigación.

Hemos de recalcar que, aunque las dos revisiones son de interés, LA PRESUPUESTAL HA TENIDO MAYOR IMPACTO EN LA OPINIÓN PÚBLICA (las mayúsculas son para hacer énfasis no estoy enojado), siendo el gasto de arrendamiento en edificios la que ha sido más discutida.

Obviamente el CONEVAL ha respondido a estas acusaciones, enfatizando que desde que se convirtió en un órgano institucional autónomo por allá del 2014 tuvo que ampliar su ámbito de acción, realizando contrataciones eventuales de personal y mudándose de sede (arrendar) para poder coordinarse con las autoridades locales y federales, lo cual obviamente se traducía en un mayor gasto. Además, el Consejo aclaro que el edificio en renta es óptimo y cubre las carencias del propio (sí, el CONEVAL tenía su propio edificio, pero se fue a rentar por las deficiencias del mismo), además cumple con los requisitos en materia de protección civil, espacio y accesibilidad.

Es importante enfatizar que el CONEVAL ha hecho varias aclaraciones sobre las acusaciones presentes en la revisión difundida por AMLO. Entre ellas la que compete a los 6 investigadores académicos del Consejo Directivo, pues el hecho de que permanezcan en su cargo se debe a que la Cámara de Diputados no ha propuesto nuevos integrantes (entonces AMLO si tenía razón en ese punto, pero el problema no es del CONEVAL es de la Cámara de Diputados. ¿Ven que bonito es cuando dejamos de polarizar los asuntos políticos del país y nos ponemos a analizar los problemas de forma neutra? La Cámara de Diputados ha brillado por su ausencia en esta polémica y es la responsable de uno de los problemas, ¡porque no ha propuesto nueva gente!).

A pesar de las aclaraciones difundidas por CONEVAL, López Obrador no descarta la posible desaparición de la institución, pues declara que el presupuesto asignado a la institución puede ser utilizado para combatir la pobreza, en vez de medirla. Aunque el planteamiento del presidente tiene cierto error (¡no me tilden de fifí ya les explico!).

Verán, se gastan aproximadamente 200 mil millones de pesos en los principales programas de desarrollo social (Jóvenes Construyendo el Futuro, Pensiones a Adultos Mayores, Sembrando Vida, Becas Benito Juárez, etc.). Todos estos programas tienen un objetivo común: combatir la pobreza y la desigualdad social, pero si no existe información para determinar si lo que gastas está rindiendo frutos o no, careces de la información necesaria para calibrar o mejorar tus programas, lo que se traduce en programas deficientes. Y no lo tomen a mal, pero las funciones del CONEVAL y el papel político que juega es importante para el combate a la pobreza, porque lo que no se mide y no se conoce no se mejora.

Muchas personas creen que CONEVAL es una institución sin tanta importancia, pero se olvidan que esta institución critico las carencias de la Cruzada Nacional Contra el Hambre, contribuyendo a que el programa mejorará en los últimos 3 años del sexenio de Peña Nieto. Además, en su momento la institución fue crítica con programas como PROSPERA que llevaba vigente más de 4 sexenios.

Lo importante aquí es aclarar que la medición de la pobreza y la evaluación constante de los programas que se utilizan para combatirla son cruciales, desde su campaña a la presidencia Andrés Manuel enfatizaba que la prioridad de su gobierno iba a ser “primero los pobres” y el CONEVAL es una institución que sirve para valorar si se ha avanzado en el combate a la pobreza o no.

No se critica que se ataquen las deficiencias estructurales y presupuestales de las instituciones públicas, pero la mejor decisión en contra de la pobreza no es eliminar a quienes la miden.

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