No todo es Elizabeth Taylor…

 624 total views,  1 views today

Por: Apolinar Jauregui Sánchez edición digital de Espacio PV

Es conocido por todos los habitantes y visitantes de esta ciudad portuaria que la avenida principal por la que se distribuye el tránsito, prácticamente desde su entrada viniendo de Nayarit y hasta entrar al malecón tiene por nombre Francisco Medina Ascencio. Sin embargo, podría resultar extraño que ésta avenida principal no lleve el nombre de algún miembro “clase A” del panteón nacional de héroes creados por la Historia de bronce, entiéndase Miguel Hidalgo, Benito Juárez, Francisco I Madero, Lázaro Cárdenas o cualquier otro de los héroes inventados.

Comúnmente las avenidas principales son llamadas cómo alguno de los héroes nacionales, al menos en Puerto Vallarta decidieron cambiar un poco las cosas y darle un merecido reconocimiento (al menos con la avenida) a uno de los artífices de que este puerto sea ahora uno de los atractivos turísticos Top a nivel nacional.

Francisco Medina Ascencio nació en Arandas, Jalisco el 22 de octubre del año 1910 (faltando poco menos de un mes para que Madero hiciera su convocatoria revolucionaria). Prácticamente creció en Guadalajara, dónde realizó sus estudios básicos y lograría ser parte de una generación dorada de políticos jaliscienses; estudio las carreras de leyes y economía, fue escritor de literatura, periodismo y maestro universitario.

Fue miembro también del gabinete estatal del gobierno de Agustín Yáñez (principal impulsor de la transformación urbana de Guadalajara) durante todo su mandato de 1953 a 1959, también fue parte del gobierno de Juan Gil Preciado y solamente dejó su puesto como secretario de finanzas para volverse presidente municipal de Guadalajara en 1962. Sin duda el camino estaba marcado para que se volviera en el siguiente gobernador del Estado y ahí fue donde impulsó a Puerto Vallarta.

Ya cómo gobernador, remodeló el aeropuerto del entonces municipio de Vallarta, en el marco del festejo por los 50 años de la fundación de Puerto Vallarta la elevaron al grado de ciudad, impulsó una vía de comunicación entre Vallarta y Barra de Navidad dando pie a lo que ahora conocemos como la Costa Alegre. También hacía el norte se creó la carretera hacia Compostela. Algo estaba claro en la mente de Medina Ascencio, Puerto Vallarta tenía la materia prima para convertirse en una vía de desarrollo económico importante para el estado, se lo había manifestado a Agustín Yáñez, sin embargo, estaban tan ocupados con el crecimiento urbano de Guadalajara que ignoraron lo que años después detonó Medina Ascencio.

Hay que recordar que era economista y eso no se puede separar de la política; impulsar a Vallarta traería inversión y proyección. Por eso también se logró un encuentro en esta ciudad entre el entonces presidente Díaz Ordaz y Richard Nixon, presidente de Estados Unidos en 1970. Sin duda, Medina Ascencio puso a Puerto Vallarta en el mapa jalisciense, los primeros hoteles, los primeros bancos, el primer puerto y lo mencionado líneas arriba fueron los medios para modernizar está región de Jalisco y lograr lo que es hasta el día de hoy.

Bien ganado tiene entonces el nombre de la avenida principal, sin duda el hombre que introdujo a Puerto Vallarta la urbanización fue él, quien lo convirtió en un puerto turístico y pulió el diamante bruto. No sé si sea motivo de agradecimiento, sin embargo, hizo mucho por la región. Aunque un defecto debía de tener, era priísta.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*