Periodismo a lo extremo

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México es un país seguro, pero no para las mujeres, ni para los niños, ni los activistas sociales, tampoco lo es para los médicos; los defensores de la flora y fauna; las minorías; o los periodistas. 

La impunidad que impera hace parecer que los derechos humanos son privilegios de unos cuantos; que nadie podrá garantizar nuestra integridad física; que la vida importa poco. 

El 07 de mayo, tres hermanas que trabajaban en el IMSS, fueron asesinadas en su domicilio, en Torreón, Coahuila. Dónde quedaron los derechos humanos de Celia, Araceli, y Dora; ese mismo día, también asesinaron a Eugui Roy, el estudiante de biología que protegía la flora y fauna en la sierra blanca de Oaxaca. 

El día jueves 14 de mayo, el Diario El Reforma, dio a conocer un audio en el que un supuesto integrante del Cártel de Sinaloa, amenaza con explotar las instalaciones del medio.

“Quiero dejar un recado a la redacción: que no esté difamando al presidente, que no esté traicionando a la patria, porque si no las oficinas de su pinche periódico las vamos a volar, todo el cártel de Sinaloa está con Andrés Manuel López Obrador”.

En su conferencia matutina, el mandatario condenó las acciones realizadas por la llamada anónima, y según él, defenderá la libertad de expresión. Sin embargo no perdió el tiempo para seguir descalificando al medio:

“Ellos son los más genuinos representantes del pensamiento conservador en México y se oponen a la transformación porque quieren mantener el régimen de corrupción y privilegios…No hay nada que temer, nosotros no somos autoritarios, somos democratas, estan garantizadas todas las libertades”.

¿Ah, sí? Y cómo van a garantizar todas esas libertades, en un país violento, en un país donde la justicia no alcanza para todos, no basta con “condenar acciones”, dónde está el apoyo y la investigación para dar con quienes quieren pretenden censurar, callar, asesinar etc. 

Con descalificaciones no se va a frenar la violencia en contra de los periodistas en México, el país más peligroso del continente Americano para la prensa.

Tan sólo, en el gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador, han sido asesinados 15 periodistas.

Dónde quedaron los derechos de Alejandro, Diego, Rafael, Samir, Santiago, Telésforo, Francisco, Norma, Rogelio, Edgar, Jorge, Nevith, Erick, María, y Victor.

Todos ellos, profesionales de la información, que murieron por no callar, por hacer válido su derecho a la libre expresión, ese mítico derecho del que habla el artículo 19 de nuestra constitución, ellos tampoco debían temer, porque se suponía que sus libertades estaban garantizadas.

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