Silenciando las almas verdes

 469 total views,  1 views today

Alrededor del mundo los llamados para proteger al planeta son cada vez más fuertes, sin embargo, hacer frente a los efectos perjudiciales de la minería a gran escala, la sobreexplotación forestal, la agroindustria o simplemente la protección del patrimonio natural sigue siendo  una labor titánica y de alto riesgo. Las persecuciones, represión y asesinatos de ambientalistas crecen día a día. Según el Global Witness Report de 2019, las persecuciones, desapariciones forzadas y asesinatos de activistas en todo el mundo, han cobrado la vida de 201 activistas ambientales en 2017, y 164 en el 2019. Estos números no son inventados y los responsables de los asesinatos siguen libres. No basta con encontrar a los asesinos, la raíz del problema va más a (fondo) profundo. 

Historias de guerreros ambientales nacen cada día y a menudo son ignoradas y silenciadas por los medios de comunicación norteamericanos.

 ¿Será que dichos medios de comunicación están en en el bolsillo de los políticos y de las grandes corporaciones que causan los ecocidios que tanta gente muere enfrentando? 

Lo que sí se sabe con certeza es que los lugares afectados han sido y seguirán siendo principalmente aquellos países en vía de desarrollo invadidos por las grandes corporaciones extranjeras, y cuyos gobernantes se hacen de la vista gorda y permiten la violación del patrimonio natural. Esto demuestra la doble moral de los países primermundistas que presumen sus leyes ambientales pero permiten que sus grandes empresas destruyan ecosistemas enteros en los países menos desarrollados. 

Las recientes muertes de Homero Gómez González y de Raúl Hernández Romero, defensores de la mariposa monarca, conmovieron a multitudes. Poco a poco la gente se está dando cuenta de los problemas ambientales que nos enfrentamos. No es suficiente conocer estos problemas, hay que levantar el puño y tomar acción. Homero, Raúl y todos los ambientalistas que han muerto en las últimas décadas no murieron en vano, nos dieron (el ejemplo) ejemplos a seguir y nos dieron más razones por las cual levantarnos todos y luchar. 

NUNCA DEJEN QUE EL MIEDO DECIDA NUESTRO DESTINO.


Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*