Van por la pena de muerte

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La Legalización de la Sentencia de la Pena de muerte siempre ha sido un tema controversial en la cámara de diputados, ya que siempre ha sido catalogado como una propuesta extremista, sin fundamentación clara y una obvia demostración que retrocedemos unos cuantos siglos en cuestión de procedimientos legales. Algo así como volver a la edad media, para ser un poco más exactos.

Esta propuesta siempre ha estado en boca de jarro del Partido Verde Ecologista de México, debido a que, incluso en sus spots publicitarios (muy decadentes por cierto), hacen mención que proponen esta ley ante violadores, asesinos, pederastas y secuestradores. Pareciera que de cierta manera como que se sienten orgullosos de promover el homicidio asistido, por decirlo de alguna manera.

Ahora otro partido político, en un intento de unirse a la campaña de legalización y sacar partida de esta populista idea, esta a favor de que se apruebe la Sentencia de Muerte por los crímenes mencionados en el párrafo anterior. Los diputados del PVEM, encabezados por Arturo Escobar, así como los morenistas Francisco Elizondo, Nayeli Fernández, Alfredo Gordillo, Ana Patricia Peralta y Erika Rosas, propusieron derogar la prohibición expresa de la pena de muerte en el artículo 22 constitucional, tras enumerar casos como el de Fátima e Ingrid Escamilla.

– ¿Pero tío Espacio Pv, alguna vez se aplicó la pena de muerte en México?

– Sí, en la época prehispánica hace ya más de unos… 800 años, y la reforma hecha al Código Penal en 1869 abolió la medida. Sin embargo, fue reinstaurada dos años después. La condena fue abolida a nivel federal en 1929, de acuerdo con un análisis realizado por el Centro de Estudios Sociales y Opinión Pública de la Cámara de Diputados.

– Pero con lo que mencionan los partidos y los políticos, si consiguen una mayoría en votos, ¿Se puede volver a legalizar?

– No, esto debido a la firma de México en la Convención Americana sobre los Derechos Humanos, conocida como ‘Pacto de San José’, signada por el país en 1969 (pero aprobada por el Senado hasta 1980). El pacto establece restricciones a la pena de muerte en las naciones que lo firmaron, en su artículo cuarto, que trata sobre el Derecho a la Vida, señala que “no se restablecerá la pena de muerte en los Estados que la han abolido”. Por ello, si el Poder Legislativo llegara a aprobar el regreso de la medida, pondría al país en una situación de violación a tratados internacionales firmados por México en materia de derechos humanos.

Pero… como sabemos que incluso el mismísimo presidente de la nación se pasa por aquellos las leyes y las adecua a su gusto y necesidad (como rifar un avión que no se puede rifar, pero siempre si), no dudamos que modifique, si es que también esta favor… o no, realice el “des-firme” de aquel pacto, para complacer a la población. Que a final de cuentas, nos gusta el pan y el circo.

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